Inicio / Ultimas noticias / Los bomberos pirómanos

Los bomberos pirómanos

Tras más de 1 año desde que la crisis de Sniace aflorara con la presentación del primer ERTE en el mes de diciembre de 2012, hay muchos trabajadores que todavía no acaban de comprender como se ha llegado a esta situación. Es difícil de entender que la empresa haya parado su actividad y más tarde despedido a todos los trabajadores todo ello con la aparente oposición-colaboración de una mayoría del comité de empresa. Pasado el tiempo y con la perspectiva que da el análisis de los acontecimientos de una manera serena podemos dar algunas claves para entender este auténtico desaguisado.

160101En general, una gran mayoría de las medianas y grandes empresas de este país mantienen una relación preferencial con uno de los sindicatos que tiene representación en la empresa. Esta relación suele estar basada en lo que se llama un “do ut des”, es decir, te doy para que me des. En tiempos de tranquilidad el empresario vigoriza la estructura del sindicato elegido con prebendas de muy diferente tipo, generalmente cubriendo las nuevas contrataciones con personal del ámbito familiar y social de la central sindical elegida o reservando para ellos las plazas de ascenso que se vayan produciendo. Con estas acciones suele ser suficiente para garantizar una mayoría sindical estable. En tiempos de negociación colectiva o de dificultades para el empresario es momento de reciprocidad, el sindicato que ha recibido las ayudas suele responder con una actitud mucho más flexible y conciliadora que el resto de formaciones que nadan deben. Esto es lo usual y en Sniace no debería haber sido diferente.

En nuestra empresa de todos es conocido que ha habido un receptor principal de esas ayudas extras, aunque otras formaciones también hayan entrado a ese mercado de favores. En los últimos 30 años UGT ha venido desempeñando ese papel en Sniace, y en los últimos 15 años de manera mucho más clara e indisimulada. El ascenso del líder de UGT al Olimpo de Recursos Humanos dejó con claridad cuáles eran las intenciones de la empresa en la era Mezquita. Más de doscientos jóvenes vinculados a esa central sindical ingresan en los últimos quince años, creyendo garantizarse con ello la estabilidad y paz social del proyecto empresarial. En el inicio de esta operación, a mediados de los 90, el otro sindicato representativo, de corte radical, Sindicato Unitario, es voluntariamente descabezado con la marcha de su único líder mediante una exclusiva jubilación a los 55 años de tal magnitud, que según manifestaría el propio sindicalista en aquel momento “es una oferta que no se puede rechazar”.

Una vez llegado los tiempos de dificultades a Sniace era de suponer que cada uno interpretará su papel. A UGT le correspondería hacer el mismo que históricamente había desempeñado y el Sindicato Unitario exactamente lo contrario.

Sindicato Unitario

Si echamos la vista atrás no recordaremos al Sindicato Unitario asumir ni una sola responsabilidad ni compromiso. El manual de esta formación es muy básico, no solo en Sniace, y se suele llevar a cabo de una manera sistemática, casi sin mover una coma. Para que tenga su máxima expresión siempre necesitan que exista un sindicato que se coma los
sapos y asuma la negociación.

160102

Ellos siempre están detrás con sus posiciones demagogas, con eso de “todos o ninguno” – ¿les va sonando verdad?- “ni un paso atrás”, posiciones de huelga y confrontación con metas difícilmente alcanzables que les permite, una vez que en la mesa otros han llegado a un acuerdo, disparar contra todos aquellos con cinismo y oportunismo buscando rédito electoral. Un modus operandi muy conocido y que debía repetirse, una vez más, en Sniace.

Recordar como en las asambleas de primavera los voceros de este sindicato calentaban con sus proclamas preferidas a los trabajadores, pidiendo una huelga en Celltech, suponiendo que más tarde o más temprano el sindicato mayoritario, con o sin ayuda, terminaría negociando con la empresa un pacto, y eso en tiempos de crisis significa asumir un coste, ya sea salarial o en personal. Ya luego irían ellos, puros y limpios, sin suscribir ningún documento, ni ERE´s, proclamando que tal o cual sindicato estaban vendidos. Unos dan los palos y otros recogen las nueces. Pero los cálculos fallaron.

UGT

Por otro lado, las vicisitudes dentro de UGT para buscar un líder que sustituyera a la generación recién jubilada tras el cierre de Poliamida fueron difíciles. La falta de candidatos adecuados hace que un tal Pérez Portilla, que ni siquiera estaba en el comité de empresa, vuelva del ostracismo donde estaba relegado por sus anteriores compañeros, y una carambola ( Juan José González, el único sindicalista contrastado, era miembro de la corporación municipal en esos momentos) le aúpa al liderazgo del principal sindicato de Sniace.

El perfil de este nuevo líder de UGT es muy diferente a cualquiera de sus antecesores. Pérez Portilla ha sentido una fuerte inclinación hacia el asamblearismo desde sus inicios en el mundo sindical en la década de los ochenta. En aquellos momentos su carácter y planteamientos sindicales le hacen estar en numerosas ocasiones de acuerdo con las estrategias del Sindicato Unitario y de su líder J.M Gruber. Esto provoca que en los años 90 fuese apartado del centro de mando y decisiones de su sindicato en Sniace.

Gasolina al fuego

Con estos antecedentes y ya en la actual crisis, el Sindicato Unitario, como decíamos anteriormente, tira de manual y se lanza a lo que sabe hacer, calentar la situación. Pero hay algo que éstos no toman en consideración y propicia que en poco tiempo se desbarate toda la estrategia.

160103

UGT no se comporta como siempre había hecho, asumiendo la negociación, y lejos de ello comienza a mimetizarse en las posiciones naturales del Sindicato Unitario. De esta manera, sin haberlo deseado, la situación cae, como una bomba de relojería, en manos del Sindicato Unitario y su septuagenario líder. A partir de aquí se aplica la doctrina de los radicales en toda regla. Todo se asambleariza, el comité como órgano pierde peso, la reglas de juego son la presión, el insulto y la coacción. Las actitudes reales de negociación desaparecen y dejan paso a las imposiciones. No es casualidad que en la recta final del ERE de septiembre la actitud de la mayoría del comité fuese no poner una contraoferta encima de la mesa y por tanto negar una negociación. Ese es el sello del Sindicato Unitario

Con esta representación sindical, mayoritaria dentro del comité, y con la legislación laboral actual, a la empresa no le fue muy complicado establecer una estrategia que beneficie los intereses de los máximos accionistas. Cuando hubo necesidad de parar Celltech la dirección movió los hilos con facilidad para que se llevase a cabo una huelga y pareciera que eran los trabajadores quien paraban la actividad. Y cuando necesitaron sacudirse las cargas sociales de mantener a 500 trabajadores en regulación de empleo lo hicieron en una maniobra que se asemejó a un autodespido de la propia plantilla. Decir a Fernando y Miguel Gómez de Liaño, que nos consta son lectores de esta página web, que no saquen pecho por haber obtenido estas victorias en la negociación, pocas veces un comité lo puso tan fácil.

En estos momentos, imaginamos que el Sindicato Unitario suspire porque su compañero de viaje, UGT, retorne a su rol habitual. Con toda la plantilla despedida y sin una mayoría sindical que asuma una hipotética negociación, y con ello los sapos inherentes, ellos están obligados a reconducir una situación casi terminal. No en vano, en la primera reunión con la empresa tras el desastre del ORECLA, es el propio J.M. Gruber quien le recomienda y ruega a su coaligado y, en cierta manera, discípulo Pérez Portilla “que escuche a Miguel Gómez de Liaño” cuando éste explicaba la necesidad de hacer un frente común con la empresa para intentar salvar los muebles.
160104Más adelante, en vista de que Pérez Portilla sigue aún con sus ensoñaciones revolucionarias, son los propios miembros del Sindicato Unitario quienes empiezan a lanzar la idea en las asambleas y corrillos de que “hay que perder plumas en esta negociación”. Y es que debe ser muy incómodo para un incendiario tener que agarrar el cubo de agua, pero es que el fuego le está quemando sus propios pantalones y los que han venido ejerciendo históricamente de bomberos han cambiado la manguera por la lata de gasolina.

El problema vendrá cuando se haga público que lo que no se quiso en septiembre ahora se espera como el maná. Puede ser muy interesante ver como se retuerce la verdad para sacudirse responsabilidades de cara a aquellos colectivos que, pase lo que pase a partir de ahora, se sabe que serán las grandes victimas de esta chapuza sindical.

Dicen que se puede engañar a todos un tiempo e incluso a algunos siempre, pero nunca a todos todo el tiempo. Por ello cada día más trabajadores y ciudadanos ven con más claridad lo que ha acontecido en nuestra empresa pero aún así es nuestro empeño ayudar con estas notas a que se tengan más elementos de juicio para poder comprender como se ha podido llegar a esta situación.

 

Un comentario

  1. Me parece un análisis que se ajusta a la realidad histórica vivida en Sniace, ya que se apostó por una hipotética “paz social” teniendo controlado al sindicato mayoritario, a cambio de renunciar a un proyecto industrial, al renovar personal no con criterios de los perfiles profesionales necesarios sino por las afinidades sindicales; por lo que, se hipotecó el futuro. Esta pérdida de oportunidad a la que se renunció ha desembocado en esta realidad que habéis descrito tan acertadamente. En resumen, aunque sea una expresión tan manida, de aquellos lodos estos polvos.De ahí, la gran trascendencia que tiene cualquier organización que pretenda sobrevivir mas allá de la vida profesional de los directivos sin perspectivas de futuro con visiones cortoplacistas sin considerar las trascendencia que tienen las malas decisiones que se toman en un momento con los desencadenantes que llevan a la desaparición de dichas organizaciones y como tales de las empresas;evidentemente, salvándose sus proyectos personales y abortando las expectativas del colectivo al que representaban.

     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.