Inicio / Ultimas noticias / 2013, un año para olvidar ( I )

2013, un año para olvidar ( I )

Acaba el 2013 y comienza un nuevo año. Ahora más que nunca debemos enviar un deseo de prosperidad para todos los trabajadores y sus familias que de manera directa, indirecta o inducida están relacionadas con Sniace. Porque esa es la plantilla real de nuestra empresa, muchos más que 533 personas. Al menos así es como esta sección sindical ha visto siempre el asunto Sniace y ello ha estado presente en cada una de las decisiones tomadas en el ejercicio de nuestras responsabilidades.

Si el año 2013 hubiera sido un libro estamos seguros que nadie lo hubiera firmado. Han pasado muchas cosas que quisiéramos borrar como un mal sueño pero que están ahí, cada línea, cada página, grabadas con tinta indeleble. Pero queremos cerrar este áspero y sórdido 2013 como corresponde, poniendo cada cosa en su sitio, para poder dejar atrás sus pesadas y oscuras tapas y abrir un nuevo tiempo de esperanza y nuevo compromiso. A modo de epílogo pretendemos sintetizar lo ocurrido para recordar lo que pasó y no puede volver a suceder.

Antes del comienzo del presente año era algo más que un rumor que la situación económica de Sniace estaba entrando en un callejón de difícil salida por razones de todos conocidas. Entre tanto, lejos de observar y asumir la situación, UGT y SU, rivalizaban ante los trabajadores, en unas asambleas entre cómicas e histriónicas, por ver quien era más reivindicativo, ajenos a la realidad económica de la empresa y compartiendo ambos el interesado mensaje de que USO era unos vendidos por mantener una postura menos radical y alejada de esa carrera infantil de a ver quien es más valiente . De la otra formación sindical, CC.OO, poco que decir salvo que es difícil clasificarla dado que lo mismo decía en una asamblea que Sniace era una mina de producir dinero ( Luís Corrales dixit)) y se debía acudir a las barricadas que en el siguiente encuentro decía, sin solución de continuidad, absolutamente lo contrario. Esa es una de las señas de identidad de su bagaje sindical en Sniace, su postura permanentemente errática, sin criterio propio y al albur de los vientos dominantes. Decíamos que mientras las dos formaciones antes citadas, en su pugna particular, convocaban huelga por una subida salarial – sabiamente frenada por los trabajadores- la empresa se estaba vaciando de contenido y de futuro.

Con esos juegos florales estábamos cuando la situación se precipita y se presenta el primer ERTE en los últimos días del año 2012. Expediente previsible que aflora y muestra crudamente la realidad de nuestra empresa por mucho que Mezquita quisiera pintar de verde en los primeros momentos en un vano intento de endosar al famoso céntimo – y por ende al Gobierno – el fracaso de su gestión.

La reacción del comité en los primeros momentos fue de libro…de párvulos. Los sindicatos que ostentan la mayoría estable se presentan en la primera reunión con la misma hoja de ruta que ha sido una constante durante todo este 2013, es decir, con el famoso “calendario de movilizaciones”. La primera propuesta fue ir al Ayuntamiento de la ciudad. ¿El motivo? según confesó Antonio Pérez Portilla al propio alcalde, ante el estupor de algunos de los presentes y la indiferencia de otros: por tradición ¡..!. Es decir, es como cuando el Madrid gana la liga y va al consistorio como primera etapa del periplo de festejos. No había documento de reivindicaciones elaborado, ni hoja de ruta, ni peticiones concretas de problemas concretos, entre otras cosas porque estos sindicatos, tan metidos en batallas sindicales de convenios colectivos, los desconocían. Ya metidos en faena, y por eso de las tradiciones, algunos temieron que acabaran entregando una camiseta firmada a Ildefonso Calderón en recuerdo del momento.

Ni canon de saneamiento, ni doble imposición, ni EDARI compartido, ni parámetros de inmisión, ocupaban una sola línea en sus reivindicativos cuadernos henchidos de épicas luchas y fotogénicas barricadas pero vacíos de sentido común y responsabilidad.

Pasados los primeros momentos, de sorpresa para aquellos que pocas semanas antes estaban dispuestos a hacer huelgas por una subida salarial superior al 2% en su particular mundo de Yupi, se empieza a diseñar las estrategias para lo que se adivina un periodo largo de crisis.

En ese escenario que se empezaba a vislumbrar había que marcar objetivos y aprovechar el agua revuelta para, acabada la tormenta, tener una buena pesca. Como premisa, que marca la hoja de ruta de tránsito, es que para éstos sindicatos Sniace puede pasarlo mal pero no se contempla el cierre. Sin duda esta idea era fruto del desconocimiento de la verdadera situación de la empresa. Quien estaba dispuesto hacer una huelga por un punto de subida meses atrás, demostrando un desconocimiento absoluto del estado del enfermo, es lógico que sea incapaz de adivinar que la evolución de la enfermedad podría acabar de la manera ya conocida. Y si la empresa puede pasarlo mal pero sobrevivirá, ¿por qué no aprovechar estas circunstancias para otros fines? Conociendo el paño es fácil de adivinar la cara de satisfacción de los directores de ambas formaciones, UGT y SU, en Sniace y en Augusto G. Linares, cuando imaginan que uniendo sus fuerzas y estrategias pueden borrar del mapa al siempre incómodo sindicato USO. Pues dicho y hecho, se pusieron manos a la obra….

 

Un comentario

  1. Que malos estos de USO. Lo clavan. Esto va a escocer entre las filas de UGT y SU mucho. Estos nos han engañado como a chinos. Bueno como a chinos!! como a niños!!! hemos hecho el tonto de cojones para cobrar 900 putos euros. No vuelvo a una manifestación en mi vida con estos elementos. Asi que Porti AGUR!!!

     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.